miércoles, 28 de octubre de 2009


Fue todo tan de repente que no pude saborear ese gusto dulce que me vino a acariciar, siento que no deguste lo suficiente la felicidad del momento, fue un abrir y cerrar de ojos, los abrí y ya no estabas ni vos, ni vos ni ese gusto dulce del que me había perdido, como un sueño que cuando te despiertan caes a la realidad, bueno parecido, la diferencia era que esto había sido tan real como que me llamo Agustina y con el pasar del tiempo me di cuenta que lo deguste lo más que pude, y no tengo de que arrepentirme por que yo no sabía que la felicidad se iba tan rápido y la felicidad que vos me dabas sentía que iba a durar más de lo que lo esperaba. Tu amor me dio la felicidad de unos cuantos días y la compañía que me hacía falta, me ilusiono, me lleno, me atrapo, me enredo, y luego se fue y me dejo sola como agua en el desierto, me dejo anonadada y el destino bastante incierto, los sueños se me fueron de las manos y otro día de estos la paso sin el mínimo calor de tu habla y besos.

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