domingo, 29 de agosto de 2010

Quién iba a imaginar que esa mañana en el café yo iría a coincidir con el milagro
de pisar el mismo espacio a la misma hora que tú y como si esto fuera poco
que tus ojos se fijaran en mí.
Juro por mí que sólo fui por un café pero te vi.
Y cambiaste mi vida, mi ritmo, mi espacio, mi tiempo, mi historia, mis sueños y todo
y me agregaste risas, dos dudas, un duende y un par de fantasmas
y este amor que te tengo.
Juro por mí que sólo fui por un café pero te vi...

No hay comentarios:

Publicar un comentario